Mostrando entradas con la etiqueta Noah. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Noah. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de diciembre de 2009

NOAH





Dejad que las chungas se acerquen a mí... Noah, divina chunga:




Estoy lejos de casa y el invierno es muy frío, la nieve no se ve tan romántica cuando te cubre las rodillas, y te cuesta avanzar, encontrar a alguien que hable mi idioma y poder beber sin preocuparme de traducir o pronunciar hace que me relaje,

Te dije un montón de cosas bonitas, sabías que no eran verdad y me seguías el juego, creábamos ambiente.

Cuando me cansé traté de alejarte, llegaron mis locuras y desmanes, mis silencios, pero te aferraste a mis hombros, lanzaste tus arpones y yo no encontré cuchillo alguno para librarme de tus ataduras. Con toda la sangre concentrada en tu otra cabeza eras incapaz de ver la señales.

¿Qué te he utilizado? ¿quién utiliza a quién? No creo que te hayas metido entre mis piernas por hacerme un favor, como tampoco creo que por una tarde y un par de horas de messenger haya que hacer planes de futuro, yo no hago planes, no los necesito, tengo los míos, tú sólo has sido una anécdota en mi camino.
Di que lo que de verdad te jode es que no te persiga, que no te llame, que en definitiva pase de ti, pero no olvides que te lo advertí, sólo es un polvo, un calentón del momento, insististe, tu mano se perdió bajo mi camiseta…

Te lanzaste pensando que eran excusas, que todas buscamos un protector, que era imposible que yo no pudiese amar, que no te pudiese llegar a amar, tu mano bajó hacia mi ombligo...

Mi naturaleza se niega a librarme de mis deseos, desearía reducir al máximo sus necesidades, aún así no necesito guías ni clavos, yo elijo mi camino en solitario.
Sólo soy capaz de quererme a mi misma.

Pensaste que poniéndome de cara al coche me sentiría humillada, pero por el retrovisor veía como bajabas la cremallera de la bragueta y yo sólo podía sentir una enorme excitación.
Te metiste dentro de mi bruscamente pretendiendo sorprenderme y yo llevaba rato esperándote, humedeciéndome, viéndote lejos y diminuto a través del espejo y sintiéndote grande y muy cerca en cada empujón…

¿Por qué coño me tengo que sentir sucia? ¿Porque me has dado bien por detrás? Me ducho todos los días capullo, ¿y tú cómo te sientes? ¿es mas limpio el que da que el que recibe? ¿acaso no llenaste el condón?
Te estremecías y resoplabas en mi cuello mientras...
Con rabia es todo más intenso...

Pues claro que me voy, el fin de esta noche era un polvo, tu lo sabes y yo lo se, el resto son películas que te montas.
No te preocupes que no pensaba volver a llamarte.